La cueva de las manos

La cueva de las manos se encuentra en el cañadón del río Pinturas, un lugar escondido en el paisaje de la estepa patagónica. Este cañadón fue el refugio de los primeros cazadores-recolectores que vivieron allí hace mas de 9000 años, nos explico Daniela, nuestra guía durante el recorrido.
Estar frente a esa pared con manos pintadas en negativo y escenas de cazas de guanacos con tanta nitidez fue muy emocionante. Sentía que podía verlos ahí mismo, en ese mismo instante apoyando sus manos en la piedra. Hubo un momento en el que creí verme desde lejos contemplándolos mientras dibujaban la pared del cañadón.
Nosotros de pie frente a las pinturas con la emoción de ver el arte que sobrevivió al paso del tiempo, Daniela con todos los conocimientos contestando todas nuestras dudas, los arqueólogos que hicieron las excavaciones e investigaciones posteriores, junto con la energía del lugar, nos llevaba a preguntarnos, a cuestionarnos de donde proviene esa curiosidad que tenemos los humanos que nos lleva de un lugar a otro tratando de conocer el origen de todo.
Todas las inquietudes que tendrían estas personas hace 9000 años y su manera de contar su presente no es muy diferente de lo que sucede hoy, nuestro arte sigue siendo el intento de no ser olvidados y al mismo tiempo descubrir nuestra identidad.
Estamos muy agradecidos ya que luego del recorrido estuvimos con Dani, Agus y el lokitoo, los guías del lugar. Jugamos a las cartas y cenamos. Nos reímos y nos conocimos un poco mas. Y ahí, tan cerca de la cueva hicimos lo mismo que hace 9000 años, junto a la leña intercambiamos historias y pensamientos.

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